Consejos de cultivo

Una vez acabada la floración, las camelias inician su crecimiento anual, es el momento de aplicar un abonado que colabore a una correcta brotación y posterior diferenciación (durante el verano) de los nuevos capullos de flor.

Las fórmulas de abonado propuestas para camelia son muchas y muy variadas. Para algunos autores, la fertilización de camelias al aire libre es totalmente simple; al igual que cualquier planta, necesita nitrógeno, fósforo y potasio, así como micronutrientes los cuales son habitualmente suministrados por el suelo a un ritmo adecuado.

Cuando las plantas están creciendo en campo, lo mejor es la aplicación de un acolchado grueso de compost, hecho con abono animal, entre febrero y marzo -cuando los brotes están comenzando a crecer- aportando superficialmente un buen puñado esparcido sobre el área de la raíz para una planta pequeña, de medio metro. Si no se dispone de un abono de vacuno, se efectuará con otro abono orgánico. A esto debería seguir en abril-mayo el aporte de una alimentación nitrogenada moderada acompañada de un buen riego, sin excederse nunca en la cantidad. En riegos sucesivos se puede incorporar abono líquido soluble, pero cualquier aporte debe cesar en Agosto, para evitar que la planta inicie un nuevo crecimiento.

En estas fechas (abril-mayo) se puede recurrir a la aplicación de un abonado de liberación controlada o lenta, son productos de aplicación fácil y cómoda, la planta va disponiendo de ellos a lo largo del periodo estival con ayuda del riego y de las altas temperaturas. Son más recomendables los abonados de liberación en 3-4 meses (TRIABON 16.8.12 4MgO; Osmocote Pro 18.10.11.2MgO) que los de liberación de 6 o más meses, ya que con los más cortos aseguramos que para el final del verano se haya liberado todo el nitrógeno y la planta puede agostar y endurecerse correctamente antes de los fríos invernales. Hay que ser prudentes con las dosis y nunca pasarse de la cantidad recomendada, esto es especialmente grave con plantas creciendo en contenedor en las cuales si nos pasamos de dosis podemos provocar defoliaciones severas y obligaremos a la planta a una nueva brotación más débil o incluso podemos provocar la muerte de la planta por exceso de sales en el sustrato. Cuando la planta crece en contenedor deberemos aportar de 1 a 2 gramos de abono de liberación lenta por litro de sustrato.